May 12
15
“Tú, Señor, eres mi lámpara; tú, Señor, iluminas mis tinieblas.” 2 Samuel 22:29 (Nueva
Versión Internacional).
Dios es la fuente de todo. De Él proviene la alegría, el amor y la pasión. Él da paz, reposo y seguridad. Y en Él están los mejores caminos. –David entendió esto y lo resumió en este salmo diciendo: Tú, Señor, eres mi lámpara. Por ello dedicó su vida a estar cerca de esa Lámpara.
David entendió que estar cerca de Dios y en Su casa le permitía estar embriagado de gozo. Sin importar qué situación estuviera pasando Él invitaba al SEÑOR a manifestar Su presencia en su vida y aquello que le agobiaba desaparecía.
Filipenses 1:6 Reina-Valera 1960 (RVR1960) Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros
la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
Es apasionante el ver como es que la palabra de Dios se
cumple aun cuando no estamos conscientes de ello, el entender como la ley y la
palabra de Dios aplican para el que las conoce y para el que no las conoce
también, como Dios se demuestra Soberano sobre todo el Universo aun cuando hay
quienes no se entienden bajo su poder y como no hay excepción para ninguno en
la tierra para esto.
Hace unos días le hablaba acerca de que de aquello que
abunda en nuestro corazón habla nuestra boca, y sabe, esto esta escrito y es un
hecho ineludible, no importa que tanto querramos maquillar nuestras palabras,
siempre saldrá a flote lo que hay en nuestro corazón.
Apr 12
4
“Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas, y te traeré de vuelta
a esta tierra. No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido.”
Génesis 28:15 (Nueva Versión Internacional).
Jacob obtuvo esta promesa de parte de Dios. En la cual se le garantizó que Dios no lo
abandonaría hasta que todo lo que se le había prometido fuera cumplido. Y no solo
eso, sino que el Todopoderoso lo acompañaría para protegerlo a donde fuera.
Jacob batalló en el cumplimiento de sus sueños. Fue engañado por su suegro en
varias ocasiones. No obstante se mantuvo firme a lo que escuchó de parte de Dios.
“Luego envió a un hombre a Egipto delante de ellos: a José, quien fue vendido como esclavo. Le lastimaron los pies con grilletes y en el cuello le pusieron un collar de hierro.” Salmo 105:17-18 (NTV)
José tuvo una vida como pocas, en él se depositaron sueños que cambiarían el destino de las vidas de muchos, pero para lograr sus sueños primero tuvo que llevar el duro peso de un collar de hierro. Vendido como esclavo llegó a Egipto, por la envidia de sus hermanos fue alejado de su padre, de su tierra y de lo que él pensaba era su vida. No obstante después descubrió que todo era parte del plan soberano de Dios (Génesis 45:5).
Cada vez que José revelaba los sueños de Dios para su vida y se mantenía en obediencia a Dios le causaba problemas.





